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Ruta senderista por Razo y Baldaio

Este domingo, Senda Nova nos descubrirá los secretos de nuestro litoral

Haciendo esta ruta, el pasado otoño

Serán alrededor de 14 kilómetros a pie por uno de los espacios de mayor valor ambiental y paisajístico del ayuntamiento de Carballo, el litoral que va de Razo a Baldaio. Es probablemente una de las zonas más conocidas y queridas del ayuntamiento, pero aun así esta caminata de Senda Nova te enseñará a mirar este paisaje con otros ojos, a descubrir cosas en las que antes no habías reparado: desde el valor geológico de la Punta del Suelo del Razo y la playa fósil, hasta la riqueza ambiental de las dunas, la marisma, y la laguna, con un curioso final, en un castro aún hoy en día habitado. Ahí va, explicado paso a paso.

El inicio, en la capilla de Santa Mariña

Punta do Chan de Razo

El recorrido se inicia en la capilla de Santa Mariña, en Razo. En el pasado, el día de Santa Mariña, el 18 de julio, las gentes del campo se encomendaban a esta santa para garantizar la fertilidad de su ganado e incluso echaban bombas de palenque.

Desde Santa Mariña, iremos hasta la Punta do Chan de Razo, en los límites con el ayuntamiento de Malpica, zona de importante valor paisajístico y geológico, donde podrás observar como el mar muerde la roca, hasta ir desgastándola. Desde ahí proseguimos el camino hasta la playa, pasando muy cerca del puerto de Razo.

La playa fósil de Razo

Llegando a Razo

Si eres de la zona, seguramente en más de una ocasión has paseado o dejado la toalla al lado de esos acantilados que, en vez de roca, son de arena y cantos rodados.

Ahí están, sin que le demos más importancia, pero tienen su valor, sobre todo geológico. Son los restos de una playa fósil.

Y es que Razo ya existía en el cuaternario, hace miles de años, aunque antes la playa estaba más alta, pues por aquel entonces, el deshielo de los cascos polares hizo subir el nivel del mar.

Un humedal único

La tranquilidad del juncal de Baldaio

La tranquilidad del juncal de Baldaio

Conoceremos de cerca ese humedal diverso y variado, uno de los más importantes de Galicia, que es Baldaio y los tres principales ecosistemas que en él conviven: las dunas, la marisma y la laguna. Comenzaremos por las dunas, un cordón de arena de varios  kilómetros que une Razo y Baldaio. A ellas nos asomaremos (sin pisarlas, claro está, para no dañarlas) y conoceremos como fueron formadas y también algunos detalles de su flora y fauna. Seguiremos por la laguna, la marisma y el juncal.

Nos dice José Manuel Menéndez, de Senda Nova, que el juncal de Baldaio es probablemente uno de los lugares más tranquilos del ayuntamiento. Es una zona baja, donde apenas sopla el viento, y en la que el ruido, por sus características, se absorbe en buena medida.

Silencio y tranquilidad, sólo interrumpida por nuestros pasos, harán que apreciemos mejor este lugar donde anidan numerosas aves. Precisamente ahora, que vamos ya hacia el invierno, están instalándose aquí muchas especies procedentes del norte de Europa. El mejor lugar para su observación es la marisma, donde se alimentan, no el juncal,  aunque quizás, con suerte, podamos ver alguna limícola, caracterizadas por ese pico largo y delgado que tienen para hurgar en el limo.

Un castro habitado

Dejamos ya atrás la primera línea de costa y nos adentramos en las parroquias del litoral. Caminaremos por Rebordelos y llegaremos a Lema, donde terminamos el recorrido en un lugar cuando menos curioso y, desde luego, de gran hermosura: un castro habitado, el de Santa Mariña de Castrillón.

En la croa del castro, se yergue ahora una capilla, que fue trasladada en el pasado desde su emplazamiento original, al lado de la laguna. Es este un hermoso mirador natural desde el que observar toda esa zona que acabamos de conocer a pie, el litoral que va desde Razo a Baldaio.

Consulta aquí los lugares de inscripción y salida


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